Muchos estudiantes universitarios buscan en las empresas de trabajo temporal un empleo que les proporcione una fuente de ingresos adicional. El problema principal de estos estudiantes es conseguir compatibilizar la universidad con el trabajo. Pero, con el asesoramiento de las ETT y con una organización eficiente, se puede llevar bien.
Cada vez hay mas jóvenes universitarios que optan por trabajar y estudiar a la vez. No es una tarea fácil, pero con una buena organización y encontrando un empleo más o menos flexible es posible llevarla a cabo. La Universidad requiere gran dedicación. El curso académico suele presentar un horario intensivo de clases. A eso hay que sumarle la siempre complicada “época de exámenes”. Es lógico pensar que no resultará sencillo combinar de forma óptima los estudios con el trabajo. Se precisa una gran organización y se origina un desgaste físico y mental importante. Pero para muchos estudiantes es una muy buena opción por dos motivos fundamentales: pueden obtener una financiación adicional a la que les proporcionan sus padres; y es una muy buena oportunidad para poder comprobar como es el mundo laboral y empezar a competir en el mercado, consiguiendo así experiencia. Normalmente las ofertas laborales a las que acceden los jóvenes universitarios son muy variadas. Hay desde puestos en oficinas de empresas con cierta importancia, hasta descargas de materiales o trabajos en restaurantes de comida rápida. Las Empresas de Trabajo Temporal buscan conseguir ofertas con horarios flexibles, con el objetivo de que los estudiantes se puedan amoldar conforme a sus intereses. En muchos casos existe la posibilidad de elegir el turno que más les convenga. Es obvio que para que todo llegue a buen puerto, para que esta experiencia salga bien, estos jóvenes necesitan emplearse a fondo para compatibilizar de forma eficaz las responsabilidades universitarias y laborales. Pero no todo depende de ellos, existen algunos factores externos que interfieren en este proceso. Un ejemplo podría ser la situación económica actual. Evidentemente la crisis económica que existe en nuestro país repercute en las posibilidades laborales de los estudiantes. Según un informe de Adecco, el paro al final de este año afectará a mas del 42 por ciento de los jóvenes. Este colectivo acumula ya 11 caídas consecutivas en lo que va de año. Se complica así la situación para miles de universitarios que ven como disminuyen las ofertas laborales. Esto conlleva una situación de competitividad muy fuerte. Como aspecto positivo, se puede determinar que los universitarios suelen disponer de una buena formación, algo indispensable para defenderse en el mercado.