Hemeroteca :: 02/10/2009
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POSGRADO
Por Shenai Martinez
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shenaimenos25com/6/6/14
Última actualización 05/10/2009@17:13:51 GMT+1

Gracias a la mediación familiar, la pareja o cualquier miembro de una familia que se encuentre inmersa en un conflicto puede solucionar sus problemas de forma satisfactoria a través de un proceso confidencial, voluntario y estructurado. Formarse como mediador familiar es una buena salida profesional y un modo de ayudar a la sociedad y a las familias a resolver sus conflictos.

La Universidad de Burgos ha organizado el Posgrado Especialista Universitario en Mediación Familiar, en colaboración con el Foro Solidario Caja de Burgos que aporta 15.000 euros que se destinan a la financiación de las matrículas.
Se trata de un curso dirigido a titulados en Derecho, Psicología, Psicopedagogía, Trabajo Social y Educación Social. También es interesante para diplomados o licenciados de otras titulaciones relacionadas con materias psicosociales y jurídicas o con la ayuda social e individual que estén interesados en la gestión y resolución alternativa de cualquier conflicto, especialmente de los familiares. Además, excepcionalmente, se admiten alumnos que estén cursando el último año de carrera.
La finalidad de esta especialidad es formar a profesionales en la Mediación Familiar, un nuevo método de resolución de crisis familiares a través del cual estos expertos ayudan a reducir la tensión emocional y el litigio y a favorecer los vínculos y el ejercicio de las responsabilidades entre los progenitores y sus hijos, todo esto en un clima de cooperación y respeto mutuo.
Este posgrado tiene una duración de 330 horas, lo que equivale a 33 créditos, y consta de tres partes diferenciadas.
En la primera se tratan los aspectos jurídicos, psicosociales y económicos.
En la segunda se adquieren conocimientos teóricos sobre la Mediación Familiar y se llevan a cabo dinámicas de grupo destinadas a la adquisición de habilidades y destrezas para ejercer la mediación como actividad profesional.
En la tercera parte, de carácter práctico, se visionan casos concretos y se realizan prácticas tuteladas.
Mediación Familiar
La Mediación Familiar es una nueva forma de gestionar y resolver los conflictos en la familia para los supuestos de ruptura del matrimonio por separación, divorcio o nulidad o ruptura de parejas de hecho; crisis de comunicación en los miembros de la familia; discrepancias intergeneracionales; dificultades educativas con adolescentes; y conflictos económicos en el seno de la empresa familiar.

Objetivos
Los mediadores intervienen con el fin de mejorar y reestablecer la comunicación; facilitar las relaciones familiares entre pareja, padres e hijos, abuelos o hermanos; encontrar soluciones pactadas y adecuadas a cada familia y situación concreta; tener en cuenta las necesidades de cada miembro de la familia; evitar el enquistamiento del conflicto y su repercusión hacia la sociedad; y desarrollar un proyecto de acuerdo.

Objeto de la mediación
Este proceso de gestión de conflictos va dirigido a las parejas y matrimonios que han decidido romper su relación, matrimonios en trámites de separación, divorcio o nulidad matrimonial, así como a personas separadas o divorciadas que deseen modificar total o parcialmente las medidas de sus sentencias.
Son también objeto de esta mediación las personas con problemas de convivencia familiar, ya sean con su pareja, hijos, padres, hermanos o cualquier otro miembro de la familia, que deseen llegar a acuerdos.
Se dirige, asimismo, a personas que sean propietarias, trabajadoras, socias o ejecutivas de empresas familiares y que estén unidas por vínculos de consanguinidad o afinidad familiar.

Ventajas
La Mediación Familiar reduce la tensión emocional y el litigio en las situaciones familiares; favorece los vínculos y el ejercicio de las responsabilidades entre los progenitores y sus hijos en un clima de cooperación y respeto mutuo; facilita el cumplimiento de los compromisos acordados, ya que las decisiones son tomadas por las partes en conflicto y no por un tercero; es más económica, más breve y favorece la pacificación social general; facilita o reestablece la comunicación entre las partes, ayudando a la toma de decisiones; atiende a las necesidades particulares de cada uno de los implicados sin olvidar la de los menores a su cargo; permite a los progenitores tomar decisiones realistas y adecuadas en beneficio de sus hijos y su equilibrado desarrollo; y posibilita mantener buenas relaciones en el seno de la empresa familiar.

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