¿Qué diferencia a Exomars de anteriores misiones de exploración de Marte?
Habría que compararla con los Rovers Spirity y Oportunity. Estos Rovers son geólogos sobre ruedas. Lo que han hecho ha sido estudiar formaciones rocosas y minerales sobre las superficie de Marte con la idea de identificar procesos de formación de rocas que hayan tenido que ver con agua o modificaciones de rocas debido a la presencia de agua. Eso lo han podido demostrar. El próximo Rover que lanzarán los americanos, el Mars Science Laboratory (MSL), que parte en 2011, ya es un aparato bastante más sofisticado. Es mucho más grande. Ya empieza a tener instrumentos más orientados a buscar moléculas orgánicas, siempre en la superficie de Marte. ExoMars es la misión que tiene más chances de encontrar marcadores biológicos en Marte, en realidad la hemos diseñado para eso. ¿Por qué ExoMars es así? Hay tres procesos importantes de destrucción de material biológico activos en Marte. Uno es la radiación ultravioleta, que tiene una dosis mucho más alta que en la Tierra, porque en Marte no hay ozono. Es por ello por lo que el espectro de radiación ultravioleta pasa entero y llega a la superficie. La radiación ultravioleta es un proceso muy destructivo. Es muy difícil que encuentres marcadores biológicos o células en la superficie porque la radiación ultravioleta lo destruye todo. Incluso si decides buscar más adentro hay otros dos procesos de destrucción importantes. Uno es la presencia de sustancias oxidantes que pueden difundirse en el terreno y si hay material biológico en los primeros centímetros de la superficie estas sustancias oxidantes lo pueden atacar y destruirlo, transformándolo en dióxido de carbono. El tercer mecanismo de destrucción importante es la radiación ionizante. En la Tierra no tenemos ese problema porque la atmósfera es muy densa y la para. En Marte como es muy tenue llega a la superficie, y penetra dentro, probablemente entorno a un metro. Tiene un efecto acumulativo. Cuando tienes una molécula orgánica destruye el enlace entre la cadena carbónica y los grupos funcionales y llega un momento en que la molécula no puede cumplir más con su función. ¿Cuál es la estrategia de ExoMars? La estrategia es, teniendo en cuenta estos problemas, ir a la subsuperficie con un taladro y conseguir pequeñas muestras para analizarlas.
¿De qué tamaño es el taladro?
El taladro llega hasta dos metros de profundidad, algo muy complicado en Marte. Hay que ensamblar cuatro segmentos para llegar a esa profundidad. Es como una pequeña torre de perforación petrolífera que se mueve.
¿Tenéis grandes expectativas de encontrar vida?
Depende mucho de poder aterrizar en un lugar adecuado. Buscamos, usando satélites, afloramientos, lo que llaman en inglés outcrops. Queremos encontrar rocas muy viejas, asociadas con unos procesos de deposición en presencia de agua. Sabemos que en la historia temprana de Marte las condiciones en la superficie marciana eran muy parecidas a las condiciones en las que apareció la vida en la Tierra. Como Marte no ha tenido procesos de placas tectónicas que reforman la superficie no ha habido choques entre placas, sólo hay una única corteza. En la Tierra hemos perdido todas esas rocas muy viejas, de más de 3,5 millones de años, no existen, o han sido reprocesadas a varios cientos de grados de temperatura y no tenemos más acceso a la información de cómo era el medio de deposición en esa época. En Marte sí. Podemos ver los terrenos muy viejos, de cuatro billones de años, los vemos contando los cráteres desde la órbita. Si podemos encontrar esos afloramientos en lugares muy antiguos, donde vemos piedras sedimentarias o sistemas hidrotermales, tendremos el blanco perfecto. La estrategia de ExoMars no es analizar las rocas en superficie, es estudiar las rocas en superficie para estar seguro de que son el tipo de rocas que queremos, para después meter el taladro y sacar las muestras en profundidad.
La misión ExoMars es la más importante de las misiones aeroespaciales que lidera Europa
Sí, lo que pasa es que la exploración marciana es un esfuerzo conjunto. Desde mediados del año pasado hemos logrado un acuerdo con la NASA y este es el único programa que existe de exploración marciana, en la ESA y en la NASA. Hay uno sólo y es este conjunto.
¿Cómo está funcionando la cooperación teniendo en cuenta que la NASA siempre ha estado acostumbrada a tener el liderazgo?
Los pequeños problemillas que tenemos son por diferencias de filosofía. Te doy un ejemplo muy fácil. En la NASA cada vez que hay una review, se hace una investigación de proyecto, ellos usan mucho Powerpoint. En Europa escribimos documentos y los americanos no quieren escribir documentos y nosotros pensamos que la información en Powerpoint es horrible. Son tonterías, pero hay que encontrar el equilibrio, en realidad las cosas de fondo son muy muy parecidas.
¿Tiene la misión ExoMars participación española?
Los instrumentos de ExoMars son de nueva generación punta, cosas que nunca se han mandado a una misión planetaria. Entre ellos hay uno español, el espectrómetro Raman, que va a ser el primero que va a volar en una misión espacial. Es un joint venture entre la Universidad de Valencia y el Centro de Astrobiología que está aquí en Madrid.
Me voy a meter en el terreno de lo futurible. ¿Cómo ves de factible que el hombre llegue a Marte?
Muy factible, pero no en poco tiempo. Tenemos una serie de pasos que hay que cumplir. Para poder mandar astronautas a Marte se necesitan dos cosas: la voluntad política y el dinero. Además tenemos que resolver el problema de la radiación ionizante durante el viaje de ida y el de vuelta. El astronauta, o los astronautas, que vayan a Marte no pueden ir de la misma manera que fuimos a la Luna. Tienen que estar protegidos, es un año de ida, un año de vuelta, más el tiempo que estés allí. O mandamos cowboys locos a los que sólo les interese un pasaje de ida o tendremos que poner un sistema de protección contra la radiación importante, que hoy en día no sabemos como hacer. Si sabemos que se puede hacer con agua, pero mandar una piscina con el astronauta en medio no funciona.