¿Qué tiene pensado hacer para intentar reducir la deuda actual de la universidad?
Una vez que sepamos con exactitud la deuda real que existe, lo primero que hay que hacer es hablar con la Comunidad Autónoma de Madrid para conocerla de primera mano, establecer los cauces de diálogo necesarios que nunca se han debido romper, con el fin de restablecer las relaciones que deben existir entre una universidad, en este caso como la Complutense, y la Comunidad de Madrid de quien dependemos estatutariamente.
El segundo aspecto que hay que hacer es optimizar los recursos, tanto físicos, materiales, como humanos. Para optimizarlos hay que hacer que cada persona esté en su lugar, una recatalogación de todas las plantillas y el claustro debe ir aprobando todos esos pasos con el fin de que podamos tener unos presupuestos claros, cuatrienales, y podamos empezar a hacer un plan de choque. Hay que pedir autorización para pedir una refinanciación de la deuda para poder agilizar y dar los primeros pasos.
¿Qué piensa de la gestión del rector anterior?
Como universitario pienso que han gestionado mal. Si llego a rector tengo que pedir una auditoría de gestión y una auditoría monetaria, como es lógico. A mí no me han explicado bien todos estos aspectos que han hecho que la universidad aparezca constantemente en los periódicos no por su excelencia universitaria, no por los profesores y sus investigaciones, sino por un juicio y otro y todo relacionado con la mala gestión económica, con el enfrentamiento del equipo rectoral y su rector a la cabeza con la Comunidad Autónoma de Madrid. Hemos hablado de aspectos que en principio no tienen que ver con la universidad, que es enseñanza, docencia, creación, innovación e investigación, que es la base para buscar una universidad de prestigio y de excelencia.
¿Cuál es su postura en cuanto a los colegios mayores?
Lo primero que tengo que ver es cómo están gestionados. Lo segundo que tengo que hacer es ponerlos a funcionar como funcionan todas las residencias universitarias que, además de ser muchas alquiladas o realquiladas a antiguos colegios y que los han convertido en residencias universitarias y dan superávit. Habrá que buscar el medio de gestionar bien los colegios mayores de una vez, de actualizarlos y de que sean rentables. Buscar la eficiencia con todos aquellos aspectos que tengan que ver con una vida universitaria como la Complutense.
En cuanto al deporte, ¿qué piensa hacer?
Hablar con el Ayuntamiento de Madrid, con el Consejo Superior de Deportes y tanto con empresas nacionales como con cualquier otro tipo de empresas que estén interesadas en ayudarnos para que las instalaciones sean mejoradas y podamos utilizarlas todos los universitario de acuerdo con un bono deportivo. Y, además, atraer a otros universitarios excelentes para que también puedan participar de aquellas instalaciones que tienen que ser un reflejo de una universidad de excelencia. Lo que hay que hacer es potenciarlas, actualizarlas, buscar los medios y los recursos necesarios para que eso funcione adecuadamente. Todo eso implica trabajo y lo único que un rector debe prometer es trabajo, sensatez, rigor, pensar como universitario y dejar otras cosas que son menos universitarias en el tintero o para divertimento en casa o con los amigos. En la universidad hay que ser serios, rigurosos, pensar como universitarios y ser universitarios.
¿Cuáles son sus ideas en lo relativo a la investigación y retención de talento?
La Universidad Complutense tiene un potencial extraordinario en investigación porque tiene profesores de prestigio universal. Lo que hay que hacer es no cortocircuitar los cauces de la investigación, sino potenciarlos; dar a conocer que los tenemos; buscar los medios necesarios; y también buscar los cauces que nos puede producir la Comunidad Autónoma y empresas tanto privadas como públicas nacionales y extranjeras para canalizar y rentabilizar un enorme caudal que la Universidad Complutense tiene ahí y que puede generar muchísima inversión. Es relativamente fácil y para hacer eso hay que mostrar eficacia y poner en el vicerrectorado de investigación los medios necesarios para que esa eficacia se consiga. Que el investigador se sienta tranquilo y cuando le llegue la ayuda de investigación no se demore, no existan trampas ni problemas y que el investigador se sienta cómodo con lo que ha conseguido. Todo esto en la investigación puntera y en la básica necesaria para que la docencia sea de excelencia. Es un pilar básico en cualquier universidad y más en la Complutense, puesto que ya tenemos un buen número de profesores de un enorme prestigio, habrá que aprovecharlos y mimarlos con el fin de que la universidad vaya por esos cauces.
¿Piensa tocar de alguna manera la gobernanza?
La Universidad Complutense tiene que regirse por su órgano supremo que es el claustro. Y, a partir del claustro, debe ir cumpliendo todos los aspectos que tengan que ver con las normas. Las normas están hechas para cumplirse y los estatutos también, no podemos saltarnos a la torera esas normas. Lo que tiene que dar la Universidad Complutense es seriedad, lo que tiene que dar el equipo de gobierno es seriedad, pero también cohesión y eficacia. Para una mejor gobernanza hay que reducir el número excesivo de vicerrectores, altos cargos y personajes que no son ni lo uno ni lo otro pero que interfieren la vida universitaria. En el momento que alguien no cumple su guión, estamos hablando de cualquier universidad llegada a la deriva; y la Universidad Complutense ha llegado a la deriva y me temo que pueda ir a la deriva porque no se puede dar el poder a una persona que no forma parte de las instituciones regladas y que no forma parte de quienes tienen que regir los destinos de la Universidad Complutense.
¿Cómo piensa atacar el problema de la masificación en las aulas?
El claustro debe establecer las líneas generales de la ratio profesor-alumno, con la especificidad que marcan la investigación y la docencia, porque no toda es igual. Pero esas líneas generales tienen que venir asumidas por todos, creídas por todos, con transparencia dentro del claustro. Y, a partir de ahí, se puede ir estableciendo una mejora en la enseñanza y una mejora en la ratio profesor-alumno. Debemos tender al ideal y para ello habrá que ir a que los planes de estudio sean más transversales, busquen más potencialidad y sean hechos y realizados con un mayor equilibrio científico que mire la mejora de sus estudiantes, de la docencia y de la eficacia de la enseñanza en el proceso de aprendizaje. Y poner los medios necesarios para que ello se cumpla, unas mejores bibliotecas donde se va a encaminar parte de la docencia y la investigación mediante los adelantos que hoy día tenemos. Hay que buscar el equilibrio con el fin de que todo redunde en beneficio de aquello que persigue una universidad de excelencia: promover los mejores profesionales.
¿Qué mejoras piensa hacer en cuanto a política social?
La acción de la política social como una necesidad dentro de cualquier institución y dentro de la universidad es que todas las personas tengan el acceso y facilidades totales para formarse y hacerse profesionales. Dentro de la acción social, la Universidad Complutense tanto por mérito como por demérito debe cumplir todos esos campos y, además, no debe dejar a ningún alumno que por motivos económicos no pueda continuar sus estudios, debe procurar becas propias para cubrir todas esas demandas y también para incrementar la movilidad entre los estudiantes con el fin de que tengamos mejores profesionales.
¿Estaría dispuesto a pactar con otros candidato?
En estos momentos no lo he pensado. Tengo mi programa, tengo mis convicciones, tengo los apoyos con los que cuento y pienso desarrollar estas convicciones que para mí son básicas y que pretenden no solo remover la conciencia, sino creer que es posible un cambio solidario en esta universidad. Porque nos jugamos mucho y por eso me interesa muchísimo que mi voz universitaria se oiga, en la perspectiva de que hay que dignificar la persona humana, tenemos que luchar por nuestras parcelas de autocrítica y de libertad y por eso mi voz está ahí. Hasta el día 6, que son las votaciones, mantendré mi voz viva y luego lo que el destino nos depare.
¿Qué propuesta de su programa destacaría?
Para los estudiantes crearé una agencia profesionalizada de empleo, como tienen las universidades de excelencia. Con el fin de que cuando están en el penúltimo año de carrera, las empresas demanden nuestros currículums, hagan las prácticas en ellas y luego encuentren trabajo. Ese es uno de los leitmotiv importantes que una universidad de excelencia tiene.
Un segundo aspecto es la investigación, que debe estar coordinada, cohesionada. Por ello crearé una estructura que agilice toda la realización de lo que es la investigación en todos sus cauces, interno y externo. Crearé la ventanilla única con el fin de que no haya tanta burocracia.