UNIVERSIDAD
Catedrático de fundamentos del análisis del análisis económico
Por
Miguel Ayuso Rejas
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mayusomenos25com/6/6/14
Última actualización 11/04/2011@11:34:01 GMT+1
Antonio Cabrales es catedrático de Análisis Económico y coordinador de contrataciones de la Universidad Carlos III de Madrid. Es una de las voces más críticas de la universidad española en cuanto a su modelo de gestión. En la bitácora que edita, “Nada es gratis”, además de tratar asuntos económicos, pide un cambio urgente en la gobernanza y financiación de nuestras universidades.
En el blog donde escribe, “Nada es gratis”, habla mucho sobre la falta de excelencia en la universidad española. ¿Por qué existe este problema?
Porque no existen incentivos para que las universidades sean excelentes y el sistema de gobernanza tampoco lo permite. Los incentivos para que una universidad sea excelente pasarían porque aquellas universidades que tienen unos resultados mejores recibieran una compensación suficiente por haber hecho esta labor mejor que las demás.
Tiene que haber una apuesta decidida porque haya universidades de primera, de segunda y de tercera. No pasa nada. Yo hice el doctorado en EEUU. La universidad pública de California tiene dos sistemas de universidad. Tiene lo que llaman University of California, con campus tan prestigiosos como Berkley, UCLA o San Diego, que es para el 15% de los estudiantes con mejores notas del Estado, y la universidad estatal, donde van los estudiantes que no son tan buenos. No pasa nada. Los estudiantes ya saben que hay dos tipos de universidades y aquellos que tienen más capacidad, o se esfuerzan más, van a las buenas, y los que no a las otras. Todo el mundo se gradúa y tiene trabajo. No es una cosa rara. Ellos entienden que hacen falta universidades distintas para personas distintas, incluso dentro de la universidad pública. Ni que decir tiene que hay universidades privadas del nivel de Stanford o Caltel, solo en California. Me fijo en California porque es un Estado que tiene aproximadamente la misma población que España y hasta el clima es parecido. Podríamos ser como California, pero tenemos que tener en la cabeza que queremos una universidad de Berkley en España, una o dos, porque no creo que dé para mucho más. Pero en fin, al menos un par de esas universidades de alto nivel.
¿Qué se puede hacer para que la excelencia sea una realidad en España?
Otro problema que tiene la universidad española es la gobernanza. Las universidades españolas tienen una forma de gobierno en la cual todos los participantes de la universidad eligen a un rector, y este toma las decisiones. Uno se puede imaginar perfectamente que una universidad gobernada de esta manera no tiene particulares motivos para desear la excelencia. El estudiante que tiene tiempo para dedicarse a ser representante estudiantil está más preocupado por la política de cómo llegar a ganar las elecciones. El rector, por ejemplo, si decide premiar de manera extraordinaria a los profesores más excelentes se puede encontrar con que en las próximas elecciones no es reelegido.
Es un poco extraño que en una universidad que esta financiada, de manera exclusiva, por el Estado, sean los participantes los que se autogobiernan. Eso es una de las barreras que hace difícil que las universidades sean excelentes. Los rectores están más preocupados de los votos que de gestionar la universidad para que sea la mejor
¿Qué propondría para solucionar esto?
Yo propondría dos cosas. Una muy importante es cambiar la financiación de las universidades. Ahora mismo en la Comunidad de Madrid, que en esto es un poco más avanzada que algunas otras, el 70% de la financiación viene del número de estudiantes, solo el 30% tiene que ver algo con indicadores de excelencia. Creo que las proporciones deberían ser exactamente al revés. Una vez que se pusiera eso en marcha, incluso con el sistema de gobernanza actual, todo el mundo se daría cuenta de que nos jugamos algo muy serio en la gestión de la universidad.
En las mejores universidades del mundo los estudiantes y el personal no eligen al rector, lo elige una junta de gobernadores de la universidad. En California, por ejemplo, esta junta está elegida directamente por el parlamento del Estado y son los que tienen la responsabilidad de que aquello funcione bien.
¿Cree que la implantación del Espacio Europeo de Educación Superior está ayudando en algo a que mejoren nuestras universidades?
Esto tiene dos partes. El objetivo declarado de Bolonia es que los estudiantes puedan moverse más de un lado a otro. El objetivo que se debería cumplir es que haya muchos estudiantes franceses en España, o italianos en Alemania, y así sucesivamente. ¿Por qué esto es bueno? Por muchos motivos. Uno de ellos es la competencia entre universidades. Si yo ahora pienso que tengo que escoger estudiantes no solo españoles, sino que puedo elegir entre toda Europa, me esfuerzo más por crear las condiciones para que ellos vengan. Ese objetivo es bueno. Dentro de ese objetivo las universidades que apuesten de manera seria por la internacionalización y por competir, no con la universidad de al lado de la misma Comunidad Autónoma, si no con todas las universidades de toda Europa, son las que a medio plazo pueden llegar a ser excelentes. Una buena forma de empezar esto sería en el posgrado. En el posgrado hay más movilidad entre los estudiante y es más fácil que vayan de unas a otras. Eventualmente deberían llegar al grado también.
En EEUU conocía a gente que tenía hijos en edad universitaria. No se planteaban ir a la universidad de San Diego, donde vivían, miraban a todo el mercado de EEUU. Todavía me acuerdo de la alegría con la cual la hija de unos amigos nuestros decía que había conseguido ser admitida en la Universidad de Pensilvana, que es una universidad extraordinaria, pero que está a 3000 kilómetros de San Diego. Estaba también admitida en la Universidad de San Diego, que es muy buena, pero aquella era mejor. Se iba allí simplemente porque era mejor. El día que los estudiantes españoles se den cuenta de que su mercado universitario natural no es solamente la universidad que está más cerca de casa, si no la mejor universidad que haya en España o en Europa las cosas cambiarán. Esto nos forzaría a todos a buscar una universidad que diera la bienvenida a todo el mundo y que hiciera más fácil que vinieran estudiantes de todas partes.
Gracias su experiencia personal, supongo que considera la movilidad como algo decisivo.
Es decisiva. Una vez que los estudiantes son móviles su mercado de trabajo no es su ciudad o su Comunidad Autónoma es, esencialmente, el mundo. Un estudiante que haya estudiado en París, Mastrich o Frankfurt es un estudiante que se da cuenta que puede irse a trabajar a cualquier lado. Lo curioso es que una vez que los trabajadores son móviles, aunque sea sólo dentro de Europa, hace más fácil que los propios países europeos salgan de la recesión.