Hemeroteca :: 18/10/2007
3/8
ACTUALIDAD
Última actualización 18/10/2007@00:00:00 GMT+1
Las descargas fraudulentas se disparan en la red. Con más de 750 millones de archivos musicales descargados ilegalmente en 2006, España se sitúa en el ranking de los diez países del mundo de actuación prioritaria en la lucha contra la piratería. La industria alerta por la nueva oleada de descargas.

Autor: Luis Lacave


Alejandro Sanz, La Oreja de Van Gogh, Bruce Springsteen y Miguel Bosé lideran la clasificación de discos más vendidos y quien sabe si también tienen ese “privilegio” en el mundo de la piratería. En 2006, los españoles descargamos de forma fraudulente alrededor de 750 millones de archivos musicales y 132 millones de películas. Estas cifras llevan a la Federación Internacional de la Industria Fonográfica a situar a España entre los diez países prioritarios en la lucha contra la piratería, cuya tasa supera ampliamente el 22% de la industria. En esta lista aparecen, además, Brasil, Canadá, China, Grecia, Indonesia, Italia, México, Rusia y Corea del Sur.  

    Según la patronal internacional de la industria discográfica, “la piratería física no está ni mucho menos extinguida. Ha surgido una nueva clase de empresarios, sobre todo procedentes de China y Taiwan, especializados en la importación de CDs y DVDs vírgenes ilegales. Estos comerciantes han importado 230 millones de unidades de producto falso”. Todo esto no es lo peor, sino que ya los expertos vaticinan que ha empezado la segunda era de la descarga en Internet. Una nueva generación de programas y sitios que permiten la descarga de películas y archivos más rápido está abriéndose paso. De ahí que las discográficas llevarán a cabo una lucha permanente contra el pirata musical.


Aviso para navegantes
Esto se ha podido ver recientemente en Estados Unidos. Un tribunal multó a una internauta con 158.000 euros por compartir 24 canciones en la red. Esto es un aviso para navegantes, aunque tampoco hay que alarmarse porque las autoridades españolas no castigan este tipo de delitos. Únicamente sería persiguible, según la Fiscalía, si hay ánimo de lucro. De hecho, en julio de 2006 una jueza de Santander absolvió a una persona que descargaba y compartía canciones a través de una red P2P.

    Los ciudadanos españoles tampoco aprueban que se persiga la piratería. El Centro de Investigaciones Sociológicas consultó sobre este aspecto en su barómetro de marzo y sólo el 7,43% de los consultados apoya una ley contra la piratería. Por el contrario, el 51,6% aprueba la descarga o el intercambio de ficheros electrónicos de software, textos, música o videos por Internet.

    Como es obvio, esta posición no es compartida por la industria fonográfica y los datos lo ponen de manifiesto. En 2001 se vendieron en España 78,9 millones de CD, frente a los 40 millones de 2006. Para este año, las previsiones apuntan a un descenso del 15%. La repercusión de estas cifras en las facturaciones de las empresas habla de por si solas, y esto sin tener en cuenta que en ese periodo el precio de venta de los CDs ha caído en más de un 36%. En 2006, las ventas de este sector ascendieron a los 345 millones, un 15,3% menos que en 2005.

    Ante tal panorama nadie duda en el sector sobre la necesidad de reinventar el modelo de negocio, con Internet como principal protagonista. Las discográficas están potenciando el mercado online y la venta individual de canciones. En 2006 las descargas legales generaron más de 1.500 millones de euros (en 2005 fue de 800 millones), lo que equivale a un 10% del mercado. Prevén que dentro de tres años el 25% de las ventas se realicen a través de la red.  En España, la venta online alcanza todavía una pequeña cuota de mercado, aunque hay dos datos esperanzadores: las ventas crecieron un 5% en 2006 y el 60% de los internautas compra los productos en la red.



LOS ARTISTAS, LA REGALAN

La revolución en el sector discográfico ha llegado a la red no sólo a través de la piratería, sino distribuyendo los discos gratis. Los artistas utilizan dos fórmulas: o cuacuelgan directamente sus trabajos gratuitamente o los propios usuarios deciden cuánto pagar por ese disco. El autor prefiere este sistema para que su música sea escuchada y el usuario acuda a los conciertos, que es donde de verdad ganan dinero. Un ejemplo de esto ha sido el último disco de Radiohead que salió a la calle el pasado 10 de octubre.


►MANUEL DE BENITO
SGAE
Descargas
ilegales en la red
Sorprendente y novedosa. Así ha sido calificada por muchos la reciente sentencia de los Tribunales de Justicia de EE.UU, por la que se condena a un particular que de modo “privado” se había descargado contenidos protegidos por los derechos de autor “sin ánimo de lucro”, excepto los evidentes de ahorro y obtención de ventajas, cuando no el de venta del propio archivo y sin “perjuicio de nadie”, esto es, sin contar con los cientos de miles de trabajadores y empresarios que cada día ponen su esfuerzo y su dinero en la creación de los contenidos y que en estos tiempos caminan en su inmensa mayoría hacia la ruina, pasando el que puede por las filas del paro.
La citada sentencia evidencia que la difusión de contenidos protegidos a través de los conocidos sistemas de intercambio de archivos p2p, lejos de ser algo legal, esconde en realidad la comisión de auténticos actos ilícitos. Según el CIMEC, en 2003 se realizaron un total de 180 millones de descargas ilegales de archivos musicales en la Red. En 2006 la cifra ha superado los 800 millones.
Y todo ello porque en nuestro país se ha generado la falsa creencia de que en Internet todos los contenidos deben ser gratuitos. Así, muchos jóvenes, y no tan jóvenes, pagan lo necesario para tener el último ordenador disponible y la mejor banda ancha, con el único fin de tenerlo conectado todo el día para la descarga de contenidos de modo gratuito.
Todo esto confirma lo que desde hace tiempo sabiamos: los intercambios de archivos protegidos en la Red a través de los sistemas peer to peer (p2p) son absolutamente ilegales. Dicha práctica es en realidad una puesta a disposición, indiscriminada, masiva e incontrolada, de archivos protegidos a millones de usuarios, sin la autorización debida del titular del contenido. Realizar dicha conducta en el ámbito más íntimo y privado de nuestro domicilio no la convierte en lícita.
Pero todavía hay esperanza. Ojalá que el estornudo americano de protección de la cultura y de la creación constipe pronto nuestro sistema de burla y destrucción sobre esos mismos derechos. Ojalá que nuestra sociedad reconozca también el acto ilícito y reprochable de aquel que descarga de modo masivo e indiscriminado cientos de contenidos protegidos. Ese día sentencias como la americana nos parecerán normales y conductas como la del condenado nos parecerán reprobables.
LLAMAMIENTO DE LA IFPI A LOS GOBIERNOS
Garantizar penas disuasorias para los delitos contra la propiedad intelectual.

Invertir recursos para actualizar y hacer cumplir las leyes en en materias referentes a la propiedad intelectual.

Garantizar que el sistema judicial por la vía civil funciona.

Poner en marcha una normativa para las fábricas de discos ópticos.

Concienciar al público y conseguir la cooperación de los Proveedores de Servicios de Internet (ISPs).
¿Te ha parecido interesante esta noticia?   Si (0)   No(0)
3/8
Comparte esta noticia  

Comenta esta noticia



Normas de uso
  • Esta es la opinión de los internautas, no de MENOS 25
  • No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.
  • Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.
  • Su dirección de e-mail no será publicada ni usada con fines publicitarios.