El primer Portal fue toda una sorpresa en el mundo de los videojuegos. Valve creó, aprovechando el motor del sublime Half-Life 2, un juego de puzzles original, adictivo y con una ambientación extraordinaria. Portalvuelve a lo grande, con una campaña más larga y el esperado modo cooperativo, que cumple todas las expectativas.
En Portal 2 volvemos a controlar a Chell, la protagonista de la primera parte, que se ve inmersa de nuevo en los campos de pruebas de los laboratorios de Aperture Science. La mecánica básica del juego no ha cambiado. Tendremos que ir atravesando salas, cada vez más peligrosas, con la única, aunque valiosa, ayuda de nuestra pistola de portales. Pero, aunque la mecánica es la misma, en Portal 2 encontraremos escenarios mucho más trabajados. Los laboratorios cuentan con nuevos robots, que nos harán la vida imposible, pero en seguida veremos que ha habido un problema de conservación y la naturaleza ha hecho acto de presencia. Así encontraremos salas con vegetación, escombros, paneles oxidados, tubos rotos, polvo, agua... Cuando no, directamente, nos veremos casi en medio de la selva. La sensación de agobio de la primera entrega aumenta gracias a los constantes fallos de los laboratorios y su inteligencia artificial, apagones y cortocircuitos incluidos.
Portal 2 es un juego más difícil que su predecesor, que tampoco era un juego fácil. Las salas son cada vez más difíciles de superar y tendremos que pensar con tranquilidad para superarlas con éxito. La curva de dificultad está perfectamente diseñada, y evita frustraciones innecesarias, pero llegará un momento en que tendremos que comernos bien la cabeza para pasar a la siguiente fase. En general no hay soluciones obvias y deberemos ser imaginativos para resolver muchos de los puzzles.
Una de las grandes novedades que se esperaban con Portal 2 era el modo cooperativo, que se puede jugar localmente a pantalla partida (solo en consolas) o en red. En él controlaremos a dos robots que tendrán que ir apoyándose mutuamente para superar las distintas salas. No hay manera de que un solo jugador habilidoso consiga superar las pruebas ayudando a su amigo, los dos tendrán que hacer movimientos coordinados de todo tipo para ir avanzando en el juego. La campaña es totalmente independiente a la de un jugador, y es bastante larga y compleja. Solo se le puede poner un pero, y es que no se ha fomentado nada el aspecto competitivo que podría tener. No hay ningún tipo de ranking, ni medida de habilidades, por lo que la rejugabilidad es muy limitada.
Valve lo ha vuelto hacer y, como nos tiene acostumbrados, nos brinda un juego distinto, original, divertido y que supone todo un reto. Portal 2 no defraudará a los que jugamos a a la primera, ni a los que quieran acercarse a este universo por primera vez.
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