POSGRADO
Mesa redonda
Por
Shenai Martinez
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shenaimenos25com/6/6/14
Última actualización 26/05/2011@10:51:32 GMT+1
El pasado 17 de mayo se celebró una mesa redonda en MENOS 25 en la que participaron representantes de las mejores escuelas de negocios de nuestro país y con presencia internacional. Los asistentes debatieron sobre la importancia de emprender y de aprovechar todas las herramientas y oportunidades que ofrece un buen máster para crear un negocio o desarrollar una idea novedosa. Se trata del emprendimiento frente al trabajo por cuenta ajena o el funcionariado.
La mesa redonda organizada por MENOS 25 sirvió para reflexionar sobre los motivos por los que los jóvenes deberían crear sus propios negocios y las causas que hacen que en la mayoría de los casos no lleguen a hacerlo.
El debate se abrió con la posibilidad de crear una empresa al terminar los estudios y los rasgos y herramientas necesarias para ser emprendedor.
Daniel Soriano, profesor de Gestión Emprendedora de IE Business School, comentó que lo importante es la actitud, que es lo que te hace comprender que si le pones ganas, te mueves, conoces gente y planteas tu proyecto pueden ir saliendo oportunidades. “Depende mucho de ellos, que sean ellos responsables de que pueden conseguirlo”, explicó. Desde su punto de vista las escuelas de negocio deben quitar el miedo a lo desconocido “es como aprender a volar y que, poco a poco, vayan levantando un poco las alas y que, a partir de ahí, sientan la autonomía de poder hacerlo por sí mismos”.
Una buena primera opción
Todos los ponentes coincidieron en el hecho de que es importante que el emprendimiento pase a ser una de las primeras opciones de los estudiantes, y no la última. Los alumnos deben ser conscientes de que se asumen riesgos pero que, como afirmó José Manuel Mas, director del Máster en Digital de ESIC, “vas a tener absoluto control de tu futuro, algo muy bonito”. “Una vez que empiezas a mostrar lo ilusionante que es meterse a hacer proyectos de innovación, de crear empresas, la verdad es que es fantástico”, aseguró. Desde ESIC, enseñan a los alumnos a pensar que tenemos 7.000 millones de consumidores y no los 42 de España por lo que “hay que relanzar el emprendimiento con la ilusión de ser tu propio jefe”.
Una de las barreras al emprendimiento para Pilar Melara, directora del Máster Universitario en Administración de Empresas de Icade Business School, es la familia. Desde su punto de vista, en muchos casos son los propios familiares los que intentan que el alumno se decida por una gran empresa o terminen opositando. Aunque considera que la gente que se decide a dar el paso y estudiar un posgrado termina despertando el interés en su interior porque “se dan cuenta de que hay miles de cosas que pueden hacer y que, además, ellos sabrían hacerlo” pero “en general tenemos un problema de que no sabemos entender el fracaso y da miedo”.
La importancia del máster
A la hora de decidirse por el emprendimiento, no es necesario realizar un máster aunque es una opción que te da facilidades. José Poblaciones, del área de Admisiones de los Programas Degree de ESADE, apuntó que “no es necesario tener un máster para ser emprendedor, es una actitud”, pero un máster “te da las técnicas y las herramientas” para poderte lanzar como emprendedor. En este sentido, José Manuel Mas aseguró que “la opción del máster siempre es buena pero también hay que tener en cuenta que la escuela de la vida enseña muchísimo”. Lo que aporta la escuela de negocios es facilidad, herramientas y unas pautas para saber cómo hacerlo, para animar a los estudiantes a que hagan real el mundo profesional.
Daniel Soriano destacó también en este punto la importancia de los contactos, “las escuelas de negocio tenemos esa capacidad de conocer a muchos agentes del mercado y puedes poner en contacto”.
Pilar Melara explicó que el plus que te ofrece un posgrado es ser “el puente de unión entre la parte más teórica de la facultad y la parte más profesional”. “Te da una serie de herramientas que son mucho más tangibles, en muchos casos enfocadas tanto a la persona que trabaja dentro de una empresa como a la que en un momento determinado puede crear su negocio”, añadió. José Manuel Mas matizó que “hay que dimensionar un poquito, saber que ser empresario puede ser que seas autónomo o tener una idea industrial que acarree 25 millones de euros y ambas cosas son totalmente válidas”. Asimismo, quiso insistir en que “el que tenga la oportunidad de estudiar el máster, fantástico, el que no, que se líe mañana la manta a la cabeza y emprenda, porque es la mejor escuela, la escuela de la vida”.
Por su parte, Daniel Soriano explicó que lo primero que le dice en el curso a sus alumnos es que su nivel “de satisfacción es directamente proporcional al sufrmiento”, porque “el mundo del negocio no es estático, vais a vivir momentos en los que vais a estar encantados del proyecto y otros en los que penséis que no va para ningún lado”. Los ponentes estaban de acuerdo en que la labor de los profesores es la de un mentor que les da algo que no pueden conseguir dentro del aula y, al mismo tiempo, les enseña una metodología sólida que les permita prever cambios en el mercado, ver cómo pueden gestionar sus números y otras variables que deben conocer.
Asimismo, destacaron la camaradería que existe entre antiguos alumnos de una misma institución, que hace que los que terminaron hace años estén interesados en colaborar con las nuevas generaciones. Como explica Pilar Melara, “es un timbre de orgullo que genera un vínculo que da una cierta facilidad para los emprendedores de nuestras casas”.
Trabajo por cuenta ajena
Analizando los motivos por los que los jóvenes prefieren trabajar por cuenta ajena antes de decidirse a emprender su propio proyecto, los ponentes coincidieron en afirmar que se trata de una cuestión de aprender y de buscar el prestigio de las grandes empresas.
Daniel Soriano aclaró que los estudiantes “buscan grandes consultoras, la mayoría de los alumnos jovencitos que tengo están desando ir a una gran consultora, aprender mucho y viajar”.
El segundo motivo que les mueve es el hecho de seguir aprendiendo y comprobar si los conocimientos adquiridos les sirven de algo. Pilar Melara comentó que “muchos de ellos salen con la idea de que no han aprendido nada y de que necesitan el mundo real que les enseñe”. “Lo común, lo fácil, es ir a una empresa que te de un salario”, explicó José Manuel Mas, pero “ya no son tan fijos, ni tan seguros, ni tan buenos”.
Daniel Soriano quiso recordar que “ser emprendedor es uno de los mejores currículums que puedas tener”. Lo que esto significa es que una persona puede crear un negocio y luego volver al trabajo por cuenta ajena con un aval de que sabe llevar una empresa.
Para aquellos que piensan que es mejor aprender en una empresa antes de lanzarse a crear su propia aventura, todos coincidieron que lo mejor es hacerlo en una pequeña o mediana, donde puedes aprender más y tocar varios palos, evitando el encasillamiento. Es importante también que la experiencia sea nutritiva, ya que muchas personas tienen un año de experiencia repetido ocho veces y eso no te hace aprender más. Es importante recordar también, como hizo José Poblaciones, que para estudiar un MBA Full Time te piden tres años de experiencia, por lo que toda experiencia es buena.
El atractivo de ser funcionario
En los últimos meses hemos visto encuestas realizadas por diferentes colectivos que muestran la voluntad de tres de cuatro estudiantes de ser funcionarios. Pilar Melara considera que esto es así por lo que se identifica con ser funcionario: “trabajo para toda la vida, trabajar poco, con horario restringido y beneficios sociales”. Pero José Manuel Más apuntó el hecho de que en los próximos años las plazas que se van a ofertar para puestos técnicos van a ser cada vez menores.
Daniel Soriano comentó que es cierto que los estudiantes aspiran a ser funcionarios para disfrutar de la vida, pero quizá no saben que el esfuerzo y el trabajo de tener tu propio negocio también es reconfortante. Por ello hay que decidir si se prefiere llevar ese tipo de vida o “meterte en un proyecto que te apasiona, que te encanta y lo identificas como tuyo”. Se trata de diferenciar “el disfrute de la vida entendido como más tiempo libre o como voy a engancharme a algo que me encanta”. Para ser emprendedor hay que trabajar 14 o 15 horas al día y te tiene que gustar, pero se recompensa con “la satisfacción de estar involucrado en ese proyecto, de conectarse y de vivirlo, esa sensación de logro”.
Como conclusión, los presentes apuntaron que acudir a una escuela ayuda a descubrir la pasión y te facilita el camino para que lleve un rumbo adecuado. “El emprendedor muchas veces es un camino solitario y estar con otras personas que tienen esa misma inquietud es muy gratificante”, apostilló José Poblaciones.