Autor: JULIO OLAVE
Ni se sabe la de libros y películas que ha inspirado la mítica leyenda de El Dorado. Que si se trataba de una ciudad repleta del preciado metal, que si era un tesoro sumergido... Uno de los últimos lanzamientos para Playstation 3 nos mete en la piel de uno de los descendientes de Francis Drake, el navegante y explorador por no decir pirata inglés. Estamos ante uno de esos títulos de nueva generación en el apartado técnico y también en buena medida cuanto al desarrollo. De hecho, Uncharted: el tesoro de Drake se disfruta como si de una película se tratara, así debemos acercarnos a él. Durante las nueve horas que podemos emplear en terminarlo (algo más nos llevará descubrir todos los tesoros ocultos), asistiremos y protagonizaremos una historia de aventuras con sus traiciones, venganzas y sobresaltos. Todos esos ingredientes persiguen la noble intención de mantenernos siempre bien alerta. Las deslumbrantes secuencias cinematográficas intercaladas nos permiten seguir el guión y conocer también cuál va a ser nuestro siguiente reto. Obra de los mismos creadores de las míticas sagas Crash bandicoot y Jack and daxter, Uncharted se convierte en un espectáculo visual capaz de asombrarnos pegados a la pantalla (si es de alta definición mucho mejor). Asistiremos a secuencias memorables, con un montaje casi perfecto, como aquella en la que estamos a punto de perder a nuestra compañera mientras cruzamos un desfiladero por una pasarela colgante. Todo lo comentado hasta ahora nos sitúa ante un título de tercera generación que ofrece un desarrollo bastante variado. Así, tan pronto estaremos cruzando la selva o limpiando de enemigos unas ruinas como conduciendo una moto acuática o escalando una fachada al más puro estilo Prince of Persia. Sin embargo, puestos a encontrar sus puntos débiles, quizá le falte algo más de dificultad. Las posibilidades del mando Sixaxis tampoco han sido demasiado explotadas.