Autor: ELENA D. DAPENA
Cuando Aristóteles dijo que el hombre es por naturaleza un animal político, seguramente no pensó que, en el siglo XXI español, el orden de los factores no alteraría al significado definitivo de la sentencia. Porque si algo nos ha dejado ver esta temporada de precampaña y campaña es que el político es por naturaleza un animal o, al menos, unos cuantos de ellos lo aparentan. Como animales, pues, también se les puede llamar humanos, y como tales han errado, la han pifiado y han regalado al panorama ciertas frases y actos sin los cuales la política de altura –quizás– volvería a nuestra sociedad. Pero sería tan aburrido…
Miguel Arias Cañete. Dueño del bar (Reynols).
1. “Alguien que para hacerse una mamografía en Ecuador tiene que pagar el sueldo de nueve meses, viene aquí y tarda un cuarto de hora”.
2. “(…) aquellos camareros que teníamos, que les pedíamos un cortado, una tostada con crema, una con manteca colorada, de cerdo, una de boquerones en vinagre y te lo traían todo con una enorme eficacia”.
Dimas Cuevas. Restaurador.
“Las bodas de lesbianas tendrán que incluir diversas variedades de tortillas, y de postre bollitos con nata; y los convites para homosexuales serán a base de quimbos, perritos calientes y plátanos al horno”.
ZP. Drama humano.
– ¿Qué pinta tienen los sondeos que tenéis? –pregunta Iñaki Gabilondo a Zapatero, supuestamente, con los micrófonos cerrados.
– Bien, sin problemas –responde el presidente–. Lo que pasa es que nos conviene que haya tensión.
Antonio Solá. Desafortunado en el juego (político).
Solá fue consultor político de Otto Pérez Molina, general y candidato a las últimas presidenciales de Guatemala. Su lema fue Mano dura, cabeza y corazón. Adivina a quién asesora en España…
Ana Mato. Políticamente correcta.
“Los niños andaluces son prácticamente analfabetos”.
Gabriel Elorriaga. Sincero. Sin infinito.
“Si logramos sembrar suficientes dudas, los votantes socialistas se quedarán en casa".
Manuel Pizarro. ERC.
"Los catalanes sois el amigo que vive de renta".
E. D. D.