"El poeta finge que es dolor el dolor que en verdad siente", aseguraba el gran Fernando Pessoa. Y algo así le sucede a Renée Michel, la protagonista de La elegancia del erizo, de Muriel Barbery, que ha revolucionado el mundo editorial francés.
Autor: Ulises Vasallo
¿Qué cosas valen la pena y le dan a la vida sentido? No soy un sabio dispensador de respuestas, pero coincido bastante con lo que piensa Paloma. Amor, amistad y arte son las tres vías a través de las cuales una vida vale la pena. Hace poco conocí a un banquero que me dijo, sin pensárselo dos veces, que lo único que valía la pena era el dinero. Le respondí que el dinero que he ganado con mi libro iba a servirme para conseguir tiempo. Debió de pensar que soy idiota.
¿La política es un juguete de niñatos ricos? Soy hija de intelectuales comprometidos con la izquierda y pienso que todos deberíamos tener un compromiso político.
¿Ha hecho muchos amigos de uno y otro signo? Más bien algún enemigo que otro. La gente de izquierdas me decía: "Has puesto finos a los de derechas". Los de derechas: "Has puesto finos a los de izquierdas". Así que todo el mundo está contento.
¿Hay una cultura legítima y otra ilegítima? Eso es un problema muy serio, al menos en Francia. Una clase social se apropia de la cultura, lo que propicia que mucha gente se sienta excluída. Por otra parte, se desprecia la cultura popular, que a menudo es interesante, rica y tiene valor en sí misma.
¿La vida es una batalla permanente en la que hay que vencer aniquilando al otro? Dado que somos primates, sí. A la vez, si no intentáramos luchar contra la faceta primate no habría literatura cine, amistad ni amor. Estamos en lucha permanente con el mono que somos.
¿Cree que su novela tardará mucho en envejecer? Como todavía no me he sacudido de encima la sorpresa, soy incapaz de saberlo en este momento. Los japoneses tienen el don de saber lo que no envejece.
¿El problema del ser humano es que pasa demasiado tiempo mirándose el ombligo? No lo sé. No me considero mejor que los otros para emitir un juicio de valor en ese sentido. Pero sé que los momentos más felices de mi vida son aquellos en los que no me he mirado el ombligo.
¿Dedicamos demasiado tiempo a la búsqueda de la nada, englobando en este témino la filosofía? No la filosofía en general, pero sí su forma universitaria. Hay estudios de filosofía muy interesantes, pero otros muchos son prescindibles. A partir del momento en que los filósofos creen que la filosofía les pertenece, la filosofía deja de tener sentido.
¿Es la cultura y la inteligencia lo que redime al ser humano? Renée no busca sentirse mejor con ella misma ni superior a sus vecinos. Sólo busca desesperadamente cosas que den sentido a su vida. En su caso, esas cosas pasan por la cultura y el arte. El disfrute lo da el arte; y el sentido, el encuentro con el otro. Su novela está sembrada de camelias. Utilizo la camelia como metáfora de aquello que es precioso en la existencia.