SENSACIONES
Cine
Por
Miguel Ayuso Rejas
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mayusomenos25com/6/6/14
Última actualización 22/12/2008@11:08:01 GMT+1
El último remake de Hollywood vuelve a palidecer frente a la cinta original. Los actores de renombre, los efectos especiales, y la lograda ambientación, no son suficientes para mejorar el clásico.
¿De verdad son necesarios los remakes? La película Ultimatum a la Tierra (1951) de Robert Wise es uno de los clásicos más importantes de la Ciencia Ficción. Elaborada en plena Guerra Fría su mensaje antibelicista era claro y contundente, y aunque es fruto de su tiempo es una película que a día de hoy sigue emocionando.
En el remake de Scott Derrickson el mensaje antibelicista es sustituido por uno ecologista. Klaatu, un extraterrestre, aterriza en la tierra para advertirnos de que nos estamos cargando el planeta y si no cambiamos la humanidad será exterminada.
El inicio de la película apunta maneras, aunque es lo mismo que hemos visto en todas las películas del género. Ataque alienígena, pánico general, discusiones entre los que quieren negociar y los que quieren darle duro a los invasores... Es lo de siempre, pero está logrado. No es aquí donde la película se echa a perder. La cinta fracasa estrepitosamente en el personaje de Keanu Reeves. Vale que el alienígena Klaatu debe ser un tanto inexpresivo, como en la cinta original, pero aquí se han pasado. El personaje de Reeves no trasmite absolutamente nada y cambia de ideas como el que cambia de chaqueta. A medida que avanza la película el mensaje que se quería trasmitir se queda en nada, para coronar un final de chiste. Los amantes de la Ciencia Ficción nos tragamos lo que sea pero esto es infumable.