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Por
Miguel Ayuso Rejas
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mayusomenos25com/6/6/14
Última actualización 14/01/2009@18:21:14 GMT+1
Todos sabemos que el 25 de diciembre se celebra la Navidad, aunque se lleve anunciando desde primeros de mes. Las casas hacen acopio de langostinos y los centros comerciales se llenan de victimas, pero, ¿por qué la celebramos? ¿Sabemos realmente qué es la Navidad?
Aunque la Navidad es una fiesta cristiana, en la que se celebra el nacimiento de Jesús, no todas las iglesias la celebran en las mismas fechas, ni de la misma forma. La fecha más extendida es el 25 de diciembre, pero las Iglesias Ortodoxas la celebran el 7 de enero. No es que difieran en cuanto a la fecha, realmente celebran la navidad el 25 de diciembre, pero de su calendario, el calendario gregoriano. La Iglesia de Oriente no acepto la reforma del calendario que realizó el papa Gregorio XIII y mantuvieron el calendario anterior. Aunque a día de hoy utilizamos el mismo calendario la fecha de la Navidad se ha mantenido cambiada.
Este baile de fechas hace que, paradójicamente, la Navidad se celebre en la ciudad de Belén por partida doble. La Basílica de la Natividad, situada en el lugar donde supuestamente nació Jesús está gestionada por la Iglesia Católica y la Ortodoxa, y celebran la Navidad en fechas distintas.
Historia de la Navidad
La Navidad no fue una fiesta cristiana hasta el siglo III de nuestra era. Los primeros cristianos no se preocuparon por celebrar el nacimiento de Jesús. Hay que esperar hasta el año 200, cuando Clemente de Alejandría habla de un equipo de teólogos egipcios que intentaron averiguar la fecha exacta del nacimiento de Cristo, y la situaron el 20 de mayo. Hubo que esperar otro siglo para que el Concilio de Nicea adoptara definitivamente la fecha del 25 de diciembre, pero, ¿por qué eligieron esta fecha? Nada indica que Jesús naciera el 25 de diciembre, es más, si nos fiamos del evangelio lo más probable, según ciertas teorías, es que naciera en septiembre. La razón por la que se escogió el 25 de dicembre fue porque ya era una fecha festiva en el Imperio Romano, el día grande de las fiestas de Saturno. Fue el papa Julio I el que pidió la adopción de esa fecha, para facilitar la conversión de los romanos.
La reforma protestante
La Navidad no vivió buenos tiempos durante la Reforma.Algunas iglesias protestantes prohibieron su celebración, porque consideraban que era un invento de los católicos y no dejaba de ser una fiesta pagana. Esta prohibición dio lugar a numerosos enfrentamientos, teniendo en cuenta que la Navidad era ya una fiesta muy arraigada en la población. Durante la Guerra Civil Inglesa los puritanos prohibieron su celebración y el pueblo se rebeló realizando todo tipo de motines. Curiosamente en Estados Unidos la Navidad no fue fiesta nacional hasta 1870, pues se consideraba una costumbre inglesa, y aún a día de hoy muchos líderes puritanos discuten su validez.
En el mundo protestante, y en Inglaterra en particular, fue decisivo la publicación del libro de Charles Dickens, Un cuento de Navidad, en 1843. El libro era una reivindicación de los valores navideños, unos valores que se estaban perdiendo, la celebración familiar, la solidaridad, la compasión... Todo lo que a día de hoy relacionamos con estas fiestas ya estaba presente en el libro de Dickens.
El sentido actual de la navidad, en la que priman las celebraciones familiares y el intercambio de regalos no apareció hasta el siglo XIX. Hasta entonces era una celebración puramente religiosa. La tradición de regalar, pese a los que muchos creen, no viene de los regalos que hicieron los Reyes Magos, fue en realidad un invento proveniente de Estados Unidos para que se consumiera en Navidad y de allí se extendió al resto del mundo. Pese a esto la Navidad sigue manteniendo un espíritu familiar y una serie de valores que el consumismo todavía no ha erradicado. Así que, feliz Navidad.