SENSACIONES
Música
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| (Foto: Jorge Zorrilla) |
Por
Miguel Ayuso Rejas
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mayusomenos25com/6/6/14
Última actualización 26/01/2009@13:25:28 GMT+1
Le Punk nos recibe en su local de ensayo de la Alameda de Osuna, rodeado de pequeñas asociaciones culturales, almacenes de diverso tipo, e incluso alguna vivienda improvisada. Aunque fuera sólo se escucha el intenso ruido de los aviones que aterrizan en Barajas dentro del local hay un refugio para el rock.
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Matamé es un disco cuidado, con un periodo de grabación largo. ¿Estáis contentos con el resultado?
Joe: Nos ha quedado un disco chulo. En vez de grabar todo el disco a la vez durante un mes lo que hemos hecho es preparar las canciones en el local e ir grábándolas poco a poco. Por eso se ha alargado en el tiempo, cada semana grababamos una o dos canciones. Ha quedado el disco más fresquito.
Alfonso: En vez de ir al estudio con todo el trabajo hecho hemos intentando que las bases tengan frescura. El trabajo de los arreglos, los metales y los pianos, lo hemos hecho a posteriori, con las cosas ya grabadas. Muchas veces cuando estás en el local de ensayo pierdes la perspectiva sobre la frescura de las canciones, porque estás tratando de afinar demasiado tal y cual arreglo.
¿Cómo definiriais el estilo de Le Punk sin usar la palara fusión?
Nacho: Es rock, lo que pasa es que utilizamos algunos patrones que se alejan de lo que tradicionalmente se entiendo por rock, pero somos músicos de rock y este disco está trabajado como antaño, con base de bajo, batería y guitarra y ya está. Lo demás va supeditado al trabajo que se ha hecho antes.
Alfredo: Lo que pasa es que recurrimos a músicas como el tango, cada vez con más cuidado. El primer disco fue muy tanguero. Hemos ido evolucionando, e integrando esas músicas que metíamos como el cabaret o la música balcánica.Antes nos acercabamos a ellas como un ejercicio de estilo y ahora están integradas es nuestra manera de hacer la música, que es rock. Los arreglos ya están dentro de nosotros.
¿Cómo habéis llevado las bajas del grupo?
Joe: Musicalmente no fue nada muy dramático. Realmente los que hacíamos las canciones y estabamos desde el principio fuimos los cuatro que nos quedamos. Se fueron dos integrantes y fue peor a nivel personal, esto coincidio con nuestra salida de EMI, cuando nos fuimos, o más bien nos echaron…
Alfredo: Nos mandaron una carta diciéndonos que no sentían lo mismo por nosotros.
Joe: Fue un momento un poco duro, pero nos sentamos y salimos para adelante. Seguimos ensayando y aparecieron los chavales de No Reply, que son nuestra sección de vientos, y enseguida nos pusimos a trabajar. No fue traumático, de hecho nos sirvió para reafirmarnos.
¿Cómo conocistéis a No Reply?
Alfredo: Estabamos buscando vientos, pusimos anuncios y llegamos a hacer doce pruebas, pero un día tomando unas cervezas estaba Quique Gonzalez y nos dijo “yo conozco a unos tios que son muy jovencitos y muy buenos” y nos dio el teléfono. Les llamamos, les dimos los discos y se prepararon unas cuantas canciones.
Joe: Hicieron un curro increible, instantaneo. Encima personalmente casamos de puta madre.
¿Cómo hacéis vuestras letras? Parece que es algo importante para vosotros..
Alfredo: Lo que hacemos es vivir y recibir estímulos de lo que nos pasa. Lo que tienen que tener las canciones es que conecten emocionalmente contigo cuando las haces y con el resto de la gente. Si conectan contigo y con el resto de la gente no, hay un fallo. Creo que hemos cogido del tango, también en los anteriores grupos que teníamos, el darle mucha importancia a las letras. Es el primer mensaje que le llega a una persona cuando escucha una canción. Aunque los sonidos y los ritmos importan, y hay canciones gigantescas con canciones malas, para nosotros es muy importante. Creo que además forma parte de la tradición de la música española. Somos gente muy de letra. En las épocas convulsas españolas siempre ha habido cantautores, es un deje natural en nosotros.
Joe: La letra es la única cosa que puede llegar al local y hacer que no saquemos una canción. Una canción vulgar si tiene una buena letra lo peleamos, si tenemos algo musicalmente muy bonito pero lo que estás diciendo no convence la dejamos.
La Alameda de Osuna ha dado un montón de grupos al rock madrileño. ¿Por qué esto?
Alfredo: Había dos bares, uno de los rockeros y otro de los que no lo eran. Los que nos juntabamos allí tocabamos, aunque en realidad ni siquiera se gestó allí, sólo se cristalizo. Este era un barrio residencial muy apartado. Ahora hay metro, pero cuando empezó no había nada. Había una vía de tren abandonada que cruzaba el barrio. Los chavales nos juntabamos en la vía y cada 100 metros había un grupito con guitarras y litronas y la gente se decantó por eso. Salieron un par de grupos que tiraron un poco como los Buenas Noches Rose y Yogurt Daze y la gente dijo “esto se puede hacer, es posible”. Los chavales a veces no hacen este tipo de cosas porque piensan que nos las hace la gente normal. De repente empezó a surgir y la gente empezó a tener grupos. Hubo una época que fue encandaloso, había como 35 grupos por 25.000 habitantes. Toda la gente tenía un grupo para pasarlo bien. También fue determinante que teníamos unos locales de ensayo cerca. Ahora se han quedado unos cuantos músicos. Ya no hay 35 bandas…
Joe: Pero si se ha quedado un poso con la música.
Le punk es un grupo que está entre lo verdaderamente comercial y lo que no lo es. ¿Es posible vivir de esto?
Alfredo: Yo creo que se podrían tomar algunas medidas políticas por decirlo de alguna manera. Creo que la solución realmente está en la manera que tiene la gente de tomarse la música. Si todo el mundo tuviese claro lo que es la música de verdad… Los chavales se acercan a la música con la mentalidad interiorizada de que van a ser estrellas del rock y hay que quitarse eso de encima y ver la música de otra manera. Eso ayudaría a a que se empiece a cimentar desde la base una estructura que lo soporte. Las bandas no salen de la nada, algo que desde un punto de vista paleto pensamos en España. Por otro lado siempre está todo de manos de la iniciativa privada. Debería haber espacios musicales públicos donde los grupos pudieran dar conciertos sin perder dinero.
¿Qué opinais de los cierres de salas de conciertos en Madrid?
Joe: Se deberían crear más salas de aforos medios. Evidentemente hay que seguir unas reglas, unas leyes, pero la vigilancia de las salas debería ser igual que la de otro tipo de negocio hostelero. Personalmente no entiendo porque se cierran tantas salas. Hubo una época con Manzano que fue una locura, pero ahora no le conviene a Madrid. Madrid tiene turismo de día y turismo de noche y no entiendo el ansia de cerrar salas y de no poner facilidades para abrir nuevas. No se dan licencias.
Alfredo: En Bilbao hay una Iglesia antigua que compró el ayuntamiento llegando a un acuerdo con los curas e hizo una sala, se llama Bilborock. La gente la alquila para tocar. Es una sala que no cae en la inciativa privada. En Madrid son las discotecas las que hacen conciertos antes de sus horarios naturales y cuando se acaba te echan para que entren los discotequeros. Estamos sometidos a esa circunstancia. Eso es un poco triste. Vale que la música es una oferta de entretenimiento pero, sin caer en lo pomposo, es también una actividad cultural moderna. Todas las ciudades necesitan tener conciertos en directo, porque forman parte de su vida, y es su identidad. Ahora se gasta más dinero en los maceteros del Barrio de Salamanca, pero cuando la gente habla de Madrid probablemente recuerde más la canción de Sabina que los maceteros que llevan ahí quince años.
¿Qué opinais del estado artístico del rock en España?
Joe: En la radio no suenan grupos. En la radio sólo hay oldies y la única manera de escuchar música es a través de Internet, en el myspace. Eso va como nunca y la música con el tiempo se mejora. La actualidad musical en España y en Madrid es genial, hay unos grupazos que alucinas. El problema es que no se escucha ni en la radio, ni en la tele, ni en ningún lado.
Alfredo: La música es un reflejo cultural del momento que vive la sociedad. En España somos muy popies. Estamos en un momento en el que hay muchísimos grupos de pop y eso es que a la gente le gusta, porque responden a sus intquietudes. En ese sentido no hay mucho que hacer. Es la gente la que decide. Lo que si es verdad es que hay gente que hace cosas particulares y hay una cosa que no es buena, hay una separación de escenas. La escena vasca es una cosa muy determinada, muy suya, la escena catalana es aparte, los andaluces también. Hay grupos que no conocemos pero llenan pabellones. Saltar de un paisaje estelístico a otro es complicado. No se exactamente porque es, si es por motivos políticos o sociales…
Le punk es un grupo que está muy volcado en Internet. ¿Creeis que la distribución de música como la conociamos hasta ahora ha llegado a su fin?
Alfredo: Hay industrias enteras que mueven mucha pasta que están en peligro. No se si se acabará imponiendo esa democratización salvaje en Internet o la industria esperara que la infraestructura este bien montada y en algún momento pegaran el cerrojazo para que no se pueda bajar música, películas, ni nada; lo pueden hacer. Lo que no tienen sentido son los cd. Para la gente que convivimos con la música antigua y somos un poco fetichistas está el vinilo, pero es un negocio mucho más minoritario. Lo ideal sería que de la mano de Internet la cultura de la música en vivo se convirtiera en algo cotidiano en la gente. Que la gente vaya más a los conciertos. Todavía la música no es una cuestión de masas hasta que sale en la televisión. Para nosotros hacer música es una cuestión doméstica, flipamos con las canciones, y es suficiente que te vayan a escuchar mil personas. De momento es suficiente…
Vosotros que sois amigos de grupos como Pereza, venís incluso del mismo grupo y estáis en esto desde hace muchísimo tiempo ¿Cómo lleváis no haber dado el pelotazo?
Alfredo: A nosotros siempre nos muestra cariño todo el mundo, nos tratan muy bien. Luego nos vamos a tocar a Bilbao y nos metemos una hostia como un piano y sólo van 50 personas y por otro lado venimos a Madrid y metemos a 1000 personas en un garito. Lo que te jode es cuando llegas al día quince y estás tiritando.
Joe: Nosotros somos conscientes de lo que hacemos. No puedes pretender empezar con un grupo haciendo tangos y tener éxito. Somos conscientes de que es dificil, estamos deseando que ocurra, pero no nos volvemos locos.
Alfredo: Somos minoritarios en casi todo lo que hacemos, en nuestra forma de vivir, en la manera de escuchar música, en las películas que vemos…
¿Creeis que grupos como el Canto del Loco se merecen estar en lo alto de las listas de ventas?
Joe: No musicalmente, pero si por su público. Unos niño y una niña de quince años van a comprar su disco por que les encanta, pero no el nuestro, porque no lo entiende. Si tu le dices a un chaval “eres tonto, porque eres tonto” pues el chaval lo va a entender, porque lo entiende un niño de seis años. El nuestro es más dificil que lo entienda, el nuestro y el del 80% de las bandas del mundo. No se lo merecen musicalmente, pero ellos buscan eso y lo encuentran.
Alfredo: La gente que vende es la que se lo merece. Eso es así.
Joe: Por las noches se les aparece el fantasma de Chopin.
¿Cuáles son vuestros siguientes proyectos?
Alfredo: Vamos a hacer un ciclo de conciertos acústicos en Madrid en garitos pequeños como El Siroco, El Juglar o La Palma. Conciertos entre semana para ver si nos conseguimos matar a borracheras.
Nacho: Nos cuesta sobrevivir al fin de semana, pues ahora un martes…
Alfredo: Luego giraremos por toda España para presentar el disco y después a ver que cartas nos caen y como las podemos jugar.